La importancia de la adquisición de un lenguaje en contexto

 

En el idioma está el árbol genealógico de una nación

Samuel Johnson (1709-1784) Escritor inglés.

El lenguaje es, además de una forma de comunicación, una manera de comprender las prácticas cotidianas de los hablantes, es una expresión ideológica que esconde o desnuda nuestra manera de decodificar nuestro entorno, es una forma de vivir. Aprender un nuevo idioma es, innegablemente, nacer de nuevo, aprender todo otra vez; es poseer una nueva vida. En este contexto, los procesos de inmersión son una de las maneras más orgánicas de lograr la llamada comprensión cultural del idioma.

En los programas responsables de aprendizaje por inmersión las habilidades comunicativas (hablar, leer, leer y oír) se ven atravesadas por una quinta y no menos importante destreza: la cultura. Las manifestaciones culturales evidentes -como el arte- se comprenden más y mejor a través del lenguaje y en otras expresiones culturales más abstractas y por ende, más profundas, -como los valores- el lenguaje es esencial para volverlas más concretas, más performáticas y más comprensibles.

Es de vital importancia que el acercamiento a la lengua meta esté mediado por factores intrínsecos a la cultura, la sociedad, la ideología y a las prácticas humanas. Estos son algunos contextos que posicionan a Costa Rica como un destino apto para procesos de aprendizaje por inmersión

Costa Rica es un país que, por sus procesos históricos se ha diferenciado de otros países de latinoamericana y eso hace que su territorio se perfile como una gran oportunidad para vivir un proceso de inmersión seguro, dinámico, interesante y en definitiva, efectivo e inolvidable.

Los contextos históricos de este pequeño trozo de trópico hacen que muchos consideren a Costa Rica la democracia más sólida de América Latina; además, un país que, desde 1948, no invierte dinero ni energía en instituciones militares tiene mucho que decirle al mundo.

Por eso, para los amantes de los movimientos sociales, la educación, la salubridad pública y las políticas en Derechos Humanos, Costa Rica puede ser un destino que estimule, no solo aprender español sino aprender sobre los avances y estancamientos de estos temas; sus claras ventajas y sus problemas concretos.

La naturaleza es, otro contexto que, en definitiva cautiva a visitantes y locales. Es siempre impresionante pensar en la proporción que existe entre extensión territorial y cantidad de especies que coexisten en ·”tiquicia”. En 51 100 km² la República de Costa Rica alberga, entre otros muchos,  52 especies de colibríes, 1251 variedades de mariposas, 148 tipos de ranas, 70 ejemplares de lagartos, 250 especies y cinco –de las siete- tortugas marinas del mundo anidan en las playas de Costa Rica.  Además, el 26% del territorio costarricense se encuentra destinado a la conservación ambiental.

 

La maravillosa naturaleza se desarrolla en diferentes tipos de terreno que hacen especial cada rincón del país: una irregular costa pacífica de 1016 kilómetros con más de 100 playas y 212 kilómetros de litoral caribeño; un sistema montañoso que atraviesa a el país del noroeste al sudeste y acoge 112 volcanes, este bloque de elevaciones irregulares resguarda la depresión geográfica que protegen los principales centros urbanos del país.

Historia, políticas y naturaleza se combinan con el recurso humano. Alrededor del país encontrará sonrisas de bienvenida dispuestas a compartir sus conocimientos concretos o las ideas aprendidas de manera empírica, a veces mítica y muchas veces supersticiosa pero siempre interesante visión de mundo.

Los procesos de aprendizaje en Intercultura están determinados, ante todo, por el contacto humano con hispanohablantes: profesores nativos capacitados en temas gramaticales, lingüísticos, sociales, políticos y culturales hacen que las clases fluyan en explicaciones contextualizadas que permiten la comprensión (proporcional al nivel) del lenguaje y el uso de expresiones desde la practicidad.

Además, el programa de familias de hospedaje hace que el estudiante esté expuesto, de manera amable, a las diferentes expresiones culturales que viven de manera generalizada y particular cada las casas de habitación seleccionadas para brindarles a nuestros estudiantes la comodidad de una familia extendida, la nueva familia de su nueva vida.

De esta manera, integrar el español a su lista de habilidades le puede brindar la opción de comprender no solo las palabras, sino las intenciones; entender la dinámica social de los y las costarricenses y acercarse un poco a las dimensiones culturales que Latinoamérica.

Latinoamérica es, sin lugar a dudas, una región del continente americano que envuelve grandes y complejos procesos de reconocimiento, de procesos identitarios, de crisis políticas y todo esto hace de este territorio, producto de la colonización, un inmenso universo de exploración cultural y Costa Rica, con todas las ventajas que representa, es un buen canal de comunicación con otras latitudes.

Rutinas, dieta, relaciones personales, adopciones al clima, comprensión de los contextos políticos, cine, música, arquitectura, formas de divertirse, educación vial, valoración de la educación, el valor de la paz y la guerra, aproximaciones a los cultos religiosos, hábitos de higiene, percepción y autopercepción del cuerpo, criterios estéticos, folclor y valores. Estos y otros muchos aspectos más están en el repertorio que un programa de inmersión le puede mostrar. La profundidad depende de cada uno.

Como dijo Bronislaw Malinowski “Todas las culturas, de un modo u otro, reflejan necesidades humanas comunes” y la inmersión nos permite tener una acercamiento respetuoso e integral a esa dimensión y, en este contexto, el lenguaje es el puente para tener acceso a ella. Haga que ese puente sea fuerte, estable y capaz de sostener los giros semánticos que no se aprenden en los libros y en los diccionarios.