By Aaron Rudenstine
2009 & 2009
Cuando yo llegué a Sámara hace nueve semanas, y el sol estuvo en el cielo y el tiempo estuvo perfecto, yo supe que este viaje fuera a ser buenísimo. Me acuerdo que yo dije “qué arrecho!”
Y por ustedes , mi tiempo en Sámara y en la escuela ha estado nada menos de asombroso. Entonces muchas gracias a todos.
Me gustaría agradecer a mis profesores—Ilsen, Ruth, Nelson, María Fernanda, Carmencita, Virginia, Julio y Jesús, y un espacio gracias a Ilsen y Jesús por las lecciones en pachuco. No sé cómo
lo hacen todos ustedes, pero mientras yo estaba luchando contra agotamiento en la última hora de la clase y me comportaba como su yo fuera un abuelo, siempre ustedes tenían energía y humor.
También, me gustaría agradecer a Paola, Lucy, Gaby y Estefanía. Ustedes me ayudaban con todo y me daban leccionitas en español y en la historia de Costa Rica. El ambiente de la escuela es
maravillosos en grande parte por ustedes. Una cosa es cierto—¡no hay lámparas aquí en Intercultura!
También, me siento muy agradecido a Laura y Julio. Laura y yo nos conocimos hace 10 años cuando yo fui a Intercultura en Heredia. Me acuerdo que ella trabajó mucho y no sonrió tan mucho como ahora.
En realidad, me acuero que yo tenía un poco de miedo de ella! Pero, tal vez, esta sea por que yo estaba babeando cuando yo la veía bailar. Laura estaba y está sola en la baile.
Y Julio, gracias por todas las clases de baile. Yo he aprendido mucho en la pista de baile, pero no creo que yo pueda moveréis caderas como los Ticos. Sin embargo, si yo continuara a
practicar, tal vez, un día, voy a ser un bicho en la pista de baile, como usted.
En una semana, Olivia y yo tenemos que regresar a nuestra choza en NY, donde los políticos son choriceros y hablan pura paja.
Mientras Malpaís está buscando más al Norte, vamos a buscar más al sur, y un poco al oeste.
Y si nuestros trabajos nuevos no sean buenos, vamos a mandar a volar los bretes y regresamos a Sámara para vivir la Pura Vida!
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