Poema para el Palo de Guayaba

Lázaro Rocha
Sámara 21/10/2009

Se está muriendo un árbol; su fin ha llegado.
Han caído de él,una por una , las últimas hojas,
Ya en el suelo todas se han vuelto rojas
Como lágrimas de sangre que él ha llorado.


Y a no llenará el aire con el aroma
de los frutos que de sus ramas pendían.
y que apretados de entre la hojas salían
ofreciendo placer a quien se los coma.

Ya extrañan aquel agradable sustento,
los comensales que, sin falta,llegaban:
las ardillas que tan inquietas saltaban
y también las aves que traía el viento.

ahora el viejo árbol de base maciza
carece del verdor de antaño y fruto.
Su ramaje está desnudo,frágil y enjuto
Su corteza se ha vuelto gris y quebradiza.

En su tronco los recios vástagos están
Apuntando al cielo con ansias de vida
Pero se ve que la lucha está perdida:
La artrítis del tiempo está minando al titán.

Pero el fin absoluto realmente no ha sido
Porque ya he visto de la madre tierra brotar
las verdes hojas cual esmeraldas en par
de nuevos guayabos que de aquél han nacido.

´ Ahora que se ha sumido en tranquila agonía,
y que lento avanza hacía el plácido final.
Un adios, de lo más profundo del alma mia,
le he dado en versos a este amigo leal